Respuestas claras y honestas a las preguntas más comunes sobre diamantes cultivados en laboratorio.
Sí, son diamantes 100% reales. Los diamantes cultivados tienen la misma composición química (carbono puro), estructura cristalina, dureza (10 en escala de Mohs), brillo y propiedades ópticas que los diamantes naturales.
No son circonio cúbico, moissanita, o vidrio. Son carbono cristalizado de forma idéntica a los diamantes naturales. La única diferencia es el origen: uno formado geológicamente durante millones de años, el otro creado en laboratorio en semanas.
"Sintético" técnicamente significa "creado por síntesis" (no encontrado en la naturaleza), pero puede ser engañoso porque sugiere "falso" o "imitación". Por eso preferimos y recomendamos los términos más precisos:
Todos estos términos describen el mismo producto: diamantes reales creados mediante tecnología que replica las condiciones naturales.
Existen dos métodos principales:
HPHT (Alta Presión, Alta Temperatura): Replica las condiciones del manto terrestre con presiones de 50,000-60,000 atmósferas y temperaturas de 1,300-1,600°C.
CVD (Deposición Química de Vapor): Utiliza gases ricos en carbono ionizados que se depositan átomo por átomo sobre una semilla de diamante en una cámara de vacío.
Ambos métodos toman 2-4 semanas y producen diamantes químicamente idénticos a los naturales. Ver guía completa del proceso →
No a simple vista, ni siquiera con lupa de joyero. Son visualmente idénticos y tienen el mismo brillo, fuego y belleza.
Solo con equipo especializado de laboratorio gemológico (espectroscopía, microscopía especializada) se pueden identificar patrones de crecimiento internos que revelan su origen. Pero estas características son invisibles en condiciones normales de uso y observación.
Ni joyeros expertos pueden distinguirlos sin equipo técnico específico.
Los diamantes cultivados cuestan típicamente 40-60% menos que diamantes naturales de calidad equivalente.
Ejemplos reales:
Esta diferencia de precio no refleja diferencia en calidad (son idénticos), sino en costos de producción y cadenas de suministro más eficientes.
La diferencia de precio se debe a factores económicos, no a calidad:
Estás obteniendo exactamente el mismo producto por menos dinero.
Realidad importante: Los diamantes en general (naturales incluidos) no son inversiones líquidas. Si vendes un diamante natural poco después de comprarlo, típicamente recuperarás solo 25-50% del precio retail.
El mercado de reventa para diamantes cultivados es actualmente más limitado que para naturales, principalmente porque es un mercado más nuevo.
Perspectiva práctica: Si estás comprando un diamante para joyería personal (anillo de compromiso, pendientes), la reventa probablemente no es tu prioridad. En ese caso, pagar €2,100 por un diamante que usarás décadas es más sensato que pagar €5,200 por algo idéntico con mejor potencial de reventa (que de todas formas resultaría en pérdida).
Sí, todos los diamantes cultivados de calidad vienen con certificación oficial de las mismas instituciones que certifican diamantes naturales:
Los certificados evalúan las mismas 4 C's (quilate, corte, color, claridad) con idénticos estándares. La única diferencia es que especifican "Laboratory Grown" - esta transparencia es obligatoria y correcta.
No. La calidad depende de las especificaciones individuales, no del origen.
Un diamante cultivado con grado VVS1, color E será de mayor calidad que un diamante natural con grado SI2, color K. Y viceversa.
Los laboratorios modernos pueden producir diamantes de calidades que van desde SI hasta IF (Internally Flawless), igual que la naturaleza. De hecho, los diamantes CVD frecuentemente logran pureza VVS1-IF más consistentemente que muchos naturales.
Las 4 C's son los cuatro criterios que determinan la calidad y precio de cualquier diamante (natural o cultivado):
Estos estándares se aplican idénticamente a diamantes naturales y cultivados.
Sí, literalmente duran para siempre. Tienen la misma dureza de 10 en escala de Mohs y la misma estructura cristalina estable.
No se degradan, decoloran, o pierden brillo con el tiempo. Un diamante cultivado adquirido hoy tendrá exactamente la misma apariencia en 50, 100 o 500 años.
Son perfectos para anillos de compromiso y joyería de uso diario.
No. Los diamantes cultivados tienen exactamente la misma dureza (10 en escala de Mohs) que los naturales. Esto los convierte en el material natural más duro conocido.
Resisten rayones de prácticamente cualquier material excepto otro diamante. Ambos tipos tienen idéntica resistencia a rayado, desgaste y daño.
Absolutamente sí. Cada vez más parejas eligen diamantes cultivados para anillos de compromiso por varias razones:
Son diamantes reales con el mismo significado emocional, pero con conciencia moderna.
Los diamantes cultivados ofrecen trazabilidad completa y eliminan varias preocupaciones éticas:
Vale mencionar que muchas operaciones de minería modernas son responsables. Pero los cultivados eliminan por completo esta ambigüedad.
Sí, significativamente. La minería de diamantes requiere mover aproximadamente 250 toneladas de tierra por cada quilate extraído, generando:
Los diamantes cultivados tienen una huella de carbono hasta 7 veces menor. Muchos laboratorios ahora usan energía renovable, haciendo el proceso casi carbono-neutral.
Depende de tus prioridades personales:
Elige cultivado si valoras:
Elige natural si valoras:
Ambas son opciones válidas. Lo importante es que tu elección sea informada.
Con diamantes cultivados, tu presupuesto te permite mayor tamaño o mejor calidad:
Comparado con naturales del mismo presupuesto que serían aproximadamente la mitad del tamaño o grado de calidad inferior.
Si el diamante ya está crecido y certificado: típicamente 1-2 semanas para montar en joyería y enviar.
Si se crea específicamente para tu pedido: el ciclo completo es:
Total: aproximadamente 5-9 semanas desde inicio hasta entrega. Esto varía según proveedor y especificaciones.
Estamos aquí para responder cualquier duda sobre diamantes cultivados. Contáctanos sin compromiso.
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